las fotografías perfectas
Ahora veo la fotografía perfecta que nunca hicimos:
Las líneas horizontales de los tendidos eléctricos oscuros
contrastaban con tu cuerpo de puntillas, con la verticalidad
de tus brazos blancos que deseaban tocar aquellos cables.
Y poco más.
Solo esta lenta sabiduría de alambiques que investiga
las mesuras narcóticas exactas de la albahaca.
