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Browne

Calambres Exquisitos

Allí donde otros exponen su obra yo sólo pretendo mostrar mi espíritu. Vivir no es otra cosa que arder en preguntas. No concibo la obra al margen de la vida(Artaud)

jueves, 7 de junio de 2007

Viento del Norte.

Sopló largo la vida con su fuerza mí luz,
Veleta huracanada
Remolino de tormentas,
Que me creía,
Conforme dando vueltas al sol,
Al unísono,
Todos los días:
Ya veintitrés,
Ya veinticuatro,
Ya veinticinco,
Ya veintiséis...
En este condenado coreado ruedo.
El transcurrir de las cosas regía mi transcurso.
Y quedaba sólo el espíritu,
Abarcador,
En sus sonidos.
Con estos consentidos
Molestosos silencios,
Sin credo.
Que tanto saturan.
Entre tantísimo ruido asediando.
Pero,
Como las de cada uno,
No son las vueltas
Sino como las di.

Y al siguiente paso,
Febril,
Deseoso de cubrir con calor el espanto helado que se iba dibujando.
Un ápice
Intuí
Del encanto,
Que vasto
Aminoró los espasmos.

Y de la posición que en mí tomaban las cosas,
Las imaginé solas,
Quise sentirlas todas,
Esas cosas que tienen los sueños.
Y de darlo por vencido,
Lo inevitablemente sido,
Prefirió redimir sin verbo,
Lo mantenido,
Lo poco que queda tras el traspaso,
Por lo que pudiera venir soñando.

Confusa situación y contexto,
Descompuso amuletos arrojados por los conformes,
Los ineptos,
Cada una de las víctimas caminando hacia el patíbulo.

Cómo reparar si no,
Lo ilícito
De esta vida de antemano tan póstuma,
Y finalmente
Tan vacía.
Cómo detener los fracasos
Y las pérdidas,
De viejas batallas equivalentes,
Reiterativas,
Y cada nueva derrota
Dolorosa,
Complacida.
Qué hacer de la vida etérea,
Des-uniforme,
Con la sombra de algo apunto de partirla.

Las medias verdades dan calor hasta las doce
Y al sentir los compendios,
Se crea
La conciencia
Para seguir sintiéndolos.
Disculpa la tristeza,
¡O no perdones!
Dime:
¿Cuánta inocencia llevabas de combustible?
¿Qué te queda?
Yo perdí de vista los aptos
Para sostener rabias consentidas
Indignaciones concesivas.
Y todo mecanismo
Fiel
A
La
Consolidación.

Manipulables motores.
Insostenibles.

No más que como siempre.
Mismas muertes.
Mismo renacer todos los días.

Callé.
No dije nada,
Fuera de la candidez vaga
De observar
Cielos en sus estados,
Viéndolos desde los míos.
Ahora hablo.

Creí
Que nacía y crecía
La duda,
Resquebrajaba y saltaba,
Tronchando cualquier punto de apoyo,
El que fuera.
Arrancando velos erguidos en montañas,
Como la bruma entre cumbres.
Como no ha dejado de ocurrirme.
Que cualquier verdad precisa a los ojos,
Engendraba un matiz.
Un es,
Que era:
Un puede ser…
Y no es eso.
Entre imágenes de espejismos aullantes y ecos de voz llenos de reflejo,
Deambulamos.
No hay sostén.
Todos son despeños.
Tan poco descanso,
En el que recalar
Y alzar
El vuelo.
Agavillados picamos la red,
Y nos creemos moviendo los brazos,
Sin dejar
De caer.

Hay lo que hay y ninguno tenemos.
Si te dan por todos lados,
Vives,
Pierdes,
Mueres.
Todo son arenas movedizas.
Todo se parte.
Encima.

Vacila la voz,
Demasiado ronroneo,
Hasta mentalmente,
Ahora,
Se percibe el leve susurro de sus ecos,
Lapidantes.
¿Contar?
Todos sabemos.
Para que el veneno interno que llevamos
Reviva,
Solo necesita
Que lo nombren:
“Es la mentira lo que dice en el aire.”

Aún es peor.
Pensé
Que todo se arreglaría.
Que acabarían preocupándome
Las mismas cosas.
Me conformaría sin la quimérica efigie.
Y aunque momificado
Quise
Arrancarme las vendas.
Y dar más importancia
A fortalecer futuros
(Que no existen)
Aunque fuera
Con la pasta más endeble.
Y sin mirar la cara tanto
A los desfigurados presentes
Que nos rodean.
Que van pudriéndose a mí alrededor.
Hasta acostumbrarme al hedor,
Ya creo que lo hago,
Y aprender a mirar hacia otro lado
Como hacemos.

Pero es inútil,
Una vez que nos atrae a cada uno,
Su norte,
Baldío,
No hay ya orientación que valga.
Mi brújula dirige,
No sé
Hacia donde.

Es evidente,
Convendría más,
Hablar
De contornos coloreados por las luces.
Flechas de iris distinguible.
Hasta los cielos cubiertos traen todas las gamas en ellos,
Entre el blanco
Y entre el negro.
De auras que iluminan la oscuridad que nos embute.
De horizontes que se unen y atraen.
Espacios imantados en los que el mar
Y el cielo
Se ensartan,
Y son uno.
Con la energía de ser la misma cosa.
Igual que nosotros.
Colores que desconozco.
Pero no ha pasado un día
Sin que cometa,
Un error
Tras otro,
A sabiendas de que lo era.
Ni un segundo
Que no me escapara,
Soltándose
Como un globo lleno de helio por el aire,
Una evanescente idea
Fuera.

No tengo palabra prohibida,
Ni bajo el agua,
Y su silencio.
No hay separación de la locura,
No me apartaré de todo.
La voluntad no es de verdad,
Es más real.

Haz de tú vida sueño
Y de tus sueños
Realidad,
Dijo un poeta.
Esta es una mierda de mundo para soñar,
De hecho
La única manera de soportar seguir dentro
Es poder seguir soñando.
Y eso si que es una mierda.
Y hacer de los sueños realidad.
Esto es finito,
No seré yo quien lo descubra.
Mientras,
Oscilamos pendulares alrededor de lo importante.
Que me hastía.

Como si las palabras fueran propias.
De alguno.
Y no se pudieran vender
O comprar,
Como todo.

Tling tling

Vida es esto…
Amor es esto…
Lo bueno esto…
Y lo malo esto…
Democracia es esto...
Libertad esto…
Odio esto…
Moral esto…
Paz y miedo esto…
País, y país Rico esto...
Multinacional esto otro...
Determinante es esto…
o lo contrario…
Adecuación es esto...
Significación esto...
Y metáfora, aunque fuese esto…,
Después esto otro…,
Ahora por último,
Como apuntan todos los nuevos estudios sobre el tema,
Es, esto…

Y claro,
Usé,
Gasté
Y deshice conceptos.
Simule modos.
Repetí casetas tópicas.
El impulso afila normalmente arena.
Fabriqué frases de tilde definitivas,
Aunque de dudoso sujeto,
Bastante aplicables a lo inseguro de mí.
Mi fortuna
Se desespera por una sola dicción,
Y no brotaban,
De ella,
Más que silencios sin suerte,
Labios mordidos.
Cansinos,
Recelosos,
Inseguros,
Anhelantes,
Perdidos.
Sonrisas de bobo.
Miradas de espejo.
Caí
Tam
Bién,
Aparente en la trampa.
Saturado de idioteces humanas.
Enfrascado en otra.
No era la primera vez que me la pegaban.
Participe del juego,
Fui hacia la mía.
Pasé,
O fue
Que no tenía cartas.
Tomando más palabras,
Ninguna mía,
Todas falsas,
Solamente palabras,
Sin
Más
Arbuches.

En este compartido vibrar
No hay otra historia,
Otra movida,
Todas son la misma.
Me pensé el dueño de la vida
Que me une a cada otra que avanza.
Por supuesto,
No valieron
Ya
Los precios.
No soy más,
No dudéis que quise serlo.
¿Hay alguien más que se sienta distinto?
¿Qué se encuentre sediento?...

Pero soy
La propia epidemia de lucha no eterna y yerma,
Del fracaso continuo,
De la pérdida concreta.
El escritor chalado.
Soñador pasado.
Vividor ausente.
Salvador inconsecuente.
Esperanzador frívolo.
Que por esta vida
Por el momento habita.
Que es sucumbir y renacer todos los días.
Este vigor
Voluble
A todo aire.
Esta muerte
Que vuelca sola,
Tranquilamente,
Desafiante,
Desilusión y sueño.
Y los confunde.
En otra bola más
Buscando un hueco
Al que poder llamar su hueco.

Da igual lo redondo,
Sin coma,
Enseguida,
Pero con mucho como,
Afianzando su boquete sin forma,
Para hacer espacio.
Durante millones de billones de vueltas.
Haciendo sitio,
Despacio,
Muy,
Pero que muy rápido.
Empujándonos unos a otros
Para reafirmar el vano ilusorio real.
Sin tregua.
En guerra.
Como siempre.
Rodando.
Sin que vaya con nosotros.
Como uno de esos arbustos de las pelis de vaqueros.
Pensando que todo se para.
Contemplativo,
Para ver que se hace.

Y como masa seguir,
Los chispazos
De inestables enseñanzas
Implantadas en absurdos.
Configurando el sistema.
Seguros de caídos.
Levantan los zapatos.
Mente social domada.
Siempre nómada,
En una marcha
En caminada.

Y hacia la nada,
Sobrevienen las huellas,
Las marcas,
Las prendas.
Saltando de una idea obsoleta a otra que empieza a palidecer,
Casi al contacto.
Que sabe
Como vendrá uno después y jodera el invento,
Desmontando la hipótesis,
Desbaratando el huidizo saber que limita desconocidos.
Que se frotan las manos.

Sin que nadie,
Nadie
Abarque lo que pretenda,
Venga de donde venga,
Tenga la edad que tenga,
Sustente una idea de lo que esto representa.

Gusté,
Mi problema es no encontrar ventajas,
De la lírica pesada
Y de una prosa
Semirobótica,
Sujetada con espadas.
Algo que todavía no soy.
Como dar el calor del aliento de la verdad
Y su aliento.
Con lo fácil que es hablar,
Abrir la boca
Y soltar aire.
No queda ni tiempo para pensar
Y
Heme aquí,
Arremolinando
Los vientos.

4 Pulsaciones:

A las 7 de junio de 2007, 22:02 , Blogger sergio castillo pelegrín ha dicho...

Perdonad compañeros por la extensión, pero hoy oí, al sapo de la COPE. Y aunque no tenga que ver, me indigno.

 
A las 8 de junio de 2007, 10:25 , Anonymous artú ha dicho...

Te voy a hacer control anti dopaje, pelegrín...

 
A las 8 de junio de 2007, 11:51 , Blogger sergio castillo pelegrín ha dicho...

Vaya, me tendré que buscar un abogado.

 
A las 13 de junio de 2007, 4:19 , Blogger safrika señorita ha dicho...

si quieres te puedo prestar el mio.
je

 

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